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Guía completa de regalos para el sector salud y farmacéutico: normativa, materiales e ideas

Podemos pensar que elegir un regalo promocional para una farmacia, una clínica o un laboratorio parece algo bastante sencillo, hasta que se presenta la pregunta que realmente importa: ¿dónde se va a utilizar y quién lo va a recibir? Dentro del sector sanitario este contexto termina cambiando muchas cosas. Un detalle que ha sido pensado para clientes de una farmacia no se valora de la misma forma que un artículo que es para el personal de la clínica.

Por este motivo, cuando estés preparando regalos personalizados para el sector farmacéutico, es mejor que empieces por el uso y no por el catálogo. Está claro que la utilidad sigue siendo muy importante, pero también tiene un gran peso otros factores como: la higiene, la finalidad que tiene el producto, la imagen profesional y, en algunos casos, los límites normativos específicos.

Por qué el sector salud necesita un enfoque distinto en merchandising

Tal vez la farmacia del barrio puede querer agradecerles a sus clientes su fidelidad con un detalle sencillo, mientras que una clínica puede buscar algo útil para su equipo, y un laboratorio puede estar planificando una acción dirigida a profesionales sanitarios. Las tres situaciones pertenecen al mismo sector, pero no responden a las mismas reglas ni al mismo tipo de relación.

Eso se nota incluso en productos muy básicos. Una bolsa reutilizable puede tener sentido para una farmacia porque acompaña la compra y sigue circulando después. En una consulta, quizá resulte más útil una botella, una libreta o un pequeño organizador para el personal. Lo importante no es encontrar “el regalo sanitario”, porque esa categoría es demasiado amplia. Hay que entender primero la escena en la que ese objeto va a aparecer.

También conviene despejar una confusión habitual: un producto no se convierte automáticamente en un producto sanitario porque tenga aspecto clínico, se utilice en un centro de salud o aparezca junto a una marca relacionada con bienestar. La finalidad prevista por el fabricante es determinante para saber qué requisitos le corresponden. La AEMPS exige que los productos que sí tienen consideración de producto sanitario cumplan la normativa aplicable y se utilicen conforme a esa finalidad prevista.

merchandising para farmacias

¿Qué restricciones existen al personalizar productos para sanidad?

Aquí merece la pena separar dos mundos.

Por un lado, nos encontramos con los artículos promocionales convencionales como bolígrafos, bolsas, calendarios, libretas, botellas, estuches o accesorios parecidos. Por otro lado, los productos que realmente tienen una finalidad médica, diagnóstica, preventiva o terapéutica.

En este segundo grupo la personalización deja de ser únicamente una decisión estética. Los productos sanitarios que son comercializados en la Unión Europea tienen que cumplir con los requisitos correspondientes, y excepto en algunas ocasiones, llevar marcado el CE. Este sello forma parte de la información que está asociada al producto y tiene que figurar en el etiquetado y las instrucciones de uso. De hecho, la AEMPS explica los requisitos de comercialización de los productos sanitarios y la documentación que debe acompañarlos.

Podemos decir que, en la práctica, esto te obliga a actuar con bastante sentido común. Por ejemplo, un logotipo no debería tapar información necesaria para identificar el producto, entender cómo se utiliza o hacerlo de forma segura. Tampoco te conviene incorporar mensajes que puedan dar a entender propiedades médicas que el artículo no cubre.

Vamos a ver un ejemplo muy sencillo: personalizar un neceser vacío es muy diferente a cambiar la presentación de un producto sanitario que ya tiene etiquetado, instrucciones y una finalidad definida por su fabricante. Tal vez visualmente pueden estar en la misma campaña, pero desde el punto de vista normativo no son lo mismo.

Regalos para farmacias y parafarmacias

Si hablamos de merchandising para farmacias, aquí se agradecen los productos que son pequeños y prácticos. Normalmente el espacio disponible en el mostrador es limitado, los regalos se entregan con bastante rapidez y, cuando la campaña tiene bastante volumen, el coste unitario también pasa factura.

Bolígrafos, bolsas reutilizables, blocs, pequeños calendarios, estuches o neceseres pueden funcionar bien porque no necesitan demasiada explicación. Se entregan, se usan y la marca sigue presente.

Ahora bien, hay una diferencia importante entre “barato” y “prescindible”. Un objeto económico que soluciona algo cotidiano puede tener mucha más vida que otro más llamativo que el cliente no sabe dónde guardar. La frecuencia de uso pesa más que el efecto inicial.

También es buena idea adaptar el regalo a la propia farmacia. Un establecimiento con una clientela familiar puede valorar unas opciones; una parafarmacia centrada en bienestar y cuidado personal, otras. Incluso la época del año cambia la elección: paraguas plegables, bolsas o botellas no tienen el mismo interés en todas las campañas.

En la selección de artículos personalizados para salud y cuidado personal de Samalic se pueden valorar distintas alternativas según el público, el presupuesto y el tipo de acción.

Regalos para clínicas, consultas y centros de salud

En una clínica resulta útil hacer una división muy sencilla: ¿el artículo es para el equipo o para el paciente?

Cuando se piensa en personal interno, pueden tener sentido libretas, botellas, tazas, bolsas organizadoras o accesorios de escritorio. Son productos que acompañan jornadas largas y pueden permanecer bastante tiempo en uso.

Con los pacientes, la situación cambia. Un regalo de bienvenida, por ejemplo, tiene que ser fácil de entregar y no debería complicar la experiencia. Una bolsa, un pequeño estuche o un objeto cotidiano puede ser suficiente.

Aquí la personalización también necesita cierta medida. En un espacio relacionado con salud, confianza o cuidado, un logotipo enorme no siempre suma. Una marca visible no necesita ser una marca invasiva. Un diseño discreto puede sentirse más profesional y, precisamente por eso, funcionar mejor.

Los materiales tampoco deberían escogerse por una etiqueta genérica de “sanitario”. Hay que pensar en el contacto real que tendrá el objeto, la frecuencia con la que se limpiará, cuánto debería durar y quién lo utilizará. Un textil lavable puede ser perfecto en una situación y poco práctico en otra.

regalos para clínicas y centros de salud

Merchandising para laboratorios y visita médica

Aquí debes tener mucho más cuidado, porque el contexto puede cambiar por completo cómo se valorará el regalo. Esto se debe a que cuando una acción está vinculada a la promoción de medicamentos y va dirigida a personas facultadas para prescribir o dispensar, la normativa española señala los límites específicos sobre los incentivos.

El artículo 17 del Real Decreto prohíbe ofrecer primas o ventajas económicas o en especie en ese marco, salvo las de valor insignificante e irrelevantes para la práctica de medicina o farmacia. Puedes consultarlo directamente en el Real Decreto 1416/1994 publicado en el BOE.

Esto tiene una consecuencia bastante práctica: no basta con que el artículo sea barato. Hay que mirar para qué acción se ha preparado, quién lo entrega y quién lo recibe.

Una campaña corporativa general de un laboratorio no tiene por qué analizarse igual que una pieza utilizada dentro de una actividad promocional de medicamentos ante profesionales sanitarios. Además, una empresa puede aplicar normas internas o códigos de cumplimiento más restrictivos que el mínimo legal.

Por este motivo, en la visita médica resulta mucho más sensato revisar el planteamiento antes de empezar a producir miles de unidades que tal vez necesiten una corrección.

Ideas que cumplen normativa y generan buena imagen

Si tienes que escoger entre cincuenta referencias de catálogo o no estás muy seguro sobre qué regalos puedes ofrecer, una buena ronda de preguntas te puede ayudar a salir de dudas y ahorrar bastantes errores:

  • ¿Tiene sentido para ese destinatario? Un regalo útil para un paciente puede no aportar nada a un profesional sanitario.
  • ¿Se puede confundir con un producto de uso médico? Si aquí la respuesta es sí, entonces merece la pena revisarlo con más cuidado.
  • ¿La personalización termina afectando información importante? Este punto es especialmente importante en los productos que tienen requisitos específicos.
  • ¿Estás prometiendo algo que el producto realmente hace? Usar palabras como «previene”, “protege”, “reduce” o “mejora” sí tiene riesgos ocultos si se usan para atribuir efectos sobre la salud sin una base adecuada.

Luego nos encontramos con una cuestión más común: ¿realmente se usará? Lo cierto es que un buen producto promocional no necesita impresionar a la persona que lo recibe en cinco segundos. Es más que suficiente con que resuelva una pequeña necesidad una y otra vez. Es por esto que regalos como bolsas, botellas, artículos de escritorio o pequeños accesorios siguen teniendo un buen recorrido cuando se eligen bien.

Con respecto a los materiales, en realidad no existe una única respuesta. El papel y el cartón funcionan muy bien en productos de escritorio y ciertos textiles son muy útiles cuando nos interesa que el objeto se pueda lavar. También hay algunos artículos que necesitan tener una superficie que sea resistente y fácil de lavar. La elección del material correcto depende del producto y del uso que se le dará, no del sector que está en la ficha comercial.

Preguntas frecuentes

¿Qué productos no se pueden personalizar para uso sanitario?

No hay una lista general de objetos que no puedan personalizarse simplemente por utilizarse en un entorno sanitario. La situación cambia si el artículo tiene consideración de producto sanitario. En ese caso, la personalización debe respetar sus requisitos de conformidad, identificación, etiquetado, instrucciones y uso seguro.

¿Qué regalos funcionan mejor en una farmacia de barrio?

Si el regalo lo dará una farmacia de barrio, la mejor opción son los objetos pequeños, útiles y fáciles de entregar. Pueden ser bolsas reutilizables, blocs, bolígrafos, calendarios o pequeños estuches. Lo más importante es que el regalo tenga sentido tanto para la farmacia como para sus clientes. Un detalle sencillo que se utiliza durante muchos meses termina aportando más presencia de marca que uno más caro que apenas sale de casa.

¿La visita médica tiene restricciones especiales en regalos?

Sí. Cuando el regalo se sitúa dentro de la promoción de medicamentos dirigida a profesionales facultados para prescribir o dispensar, existen restricciones específicas sobre incentivos y ventajas en especie. El precio no es el único elemento que debe revisarse: también importan el destinatario, la finalidad y el contexto de la acción.

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